lunes, 22 de marzo de 2010

Preguntando a las cartas con la BARAJA ESPAÑOLA


Existen muchas personas a quienes solo les interesa conocer un asunto determinado, como por ejemplo, de un robo, de una herencia, de un proceso, de una persona que esta presa, o de un viaje que va a emprender, y no quieren saber nada ajeno al asunto que motiva su consulta. Estas consultas a las cartas, puede hacerlas por sí mismas el lector, siendo también conveniente cuando encuentre una persona que solo desee conocer el resultado de un asunto determinado.

Cuando se trate de conocer los resultados que se obtendrán en un negocio, en una herencia, en una asociación, en una empresa amorosa, en un matrimonio, etc., debe recurrir al método llamado – CONCRETO -, el cual se explicara a continuación:

Método Concreto

Se toma la baraja española. O sea la de cuarenta y ocho cartas, y se separan de ellas los dos, los tres, los ocho y los nueve de cada palo, dejando, por consiguiente reducida a treinta y dos cartas. E tendrá mucho cuidado en reunirlas por el orden establecido, esto es, para los palos: oros, copas, espadas y bastos, y para los números: cuatro, cinco, seis, siete, sota, caballo y rey.

Estando la baraja así dispuesta se entregara al consultante para que la baraje debidamente y luego la corte con la mano izquierda.

Después el cartomántico coge las cartas y las distribuye en ocho montones de cuatro cartas cada montón con la cara hacia abajo. Los montones se distribuyen en dos hileras.

Vuélvase la carta colocada sobre cada uno de los montones y se coloca encima del mismo, resultando así que sobre cada montón tendremos una carta vuelta. Se buscan de dos en dos las que tiene el mismo valor, como por ejemplo, dos ases, dos tres, etc., separándolas a un lado mientras se puedan tomar parejas.

A medida que de un montón se quita una carta para formar pareja, se vuelve la siguiente siempre apartando de dos en dos las que forman parejas.

Si se consigue de esta forma agotar los ocho montones indica al consultante que su empresa, negocio, amor, etc. Se verá favorecido por el éxito: si, por el contrario llega un momento en que no se encuentran dos cartas semejantes vueltas, el resultado que se espera de la consulta hecha no será satisfactoria.

Para un proceso

Barájense las cartas y háganse cortar por el consultante. Se extiende luego trece cartas, las cuales se colocaran en línea, de derecha a izquierda, y no podrán juzgarse los resultados de un proceso si entre estas cartas no aparece el rey de espadas. Si esta a su lado el cinco de espadas, es de temer que el pleito se pierda; pero si el rey de espadas sale acompañado de un cuatro o un siete, los resultados han de ser excelentes.

Para una herencia

Después de haber barajado el consultante las cartas en la forma indicada, sepárense trece cartas en la forma indicada, las cuales se colocaran en línea, de derecha a izquierda, y si entre ella aparece el as de oros al derecho, esta carta indicara al que consulta resultados provechosos por consecuencia de una muerte, es decir, que recibirá una herencia o, por lo menos, un legado. Si entre esas trece cartas aparecen cuatro oros, acompañado al as de oros, la herencia o legado será de gran cuantía.

Para un robo

Para esta consulta se opera en todo como se indico anteriormente, siendo de absoluta necesidad para que se descubra al autor del robo, la presencia entre esas trece cartas de las cuatro sotas. Si salen entre las mismas el siete y el Rey de espadas, indicara que el ladrón está en la cárcel.

Si entre esas cartas aparece el as de espadas, indica que el ladrón está en peligro de muerte. Si aparece el rey de oros, el caballo de copas y el as de oros, puede esperarse la restitución de los objetos robados. Por último, si dominan las copas o los bastos a las trece cartas, hay lugar a suponer que el ladrón ha sido detenido por otro asunto que no es el robo que ocupa al consultante.

Para una persona que esta presa

¿Quereis preguntar a las cartas si una persona que esta presa será pronto puesta en libertad? Después de haber operado en la forma indicada, observa las cartas que han salido. Si entre ellas se encuentran el caballo de copas, la sota de oros y los cuatro ases, puede esperarse un resultado favorable.

Si no han salido ninguna de estas seis cartas, la libertad del preso será aplazada por largo tiempo.

Si salen algunas de ellas el plazo será breve. Y por último, si entre las trece aparecen el rey de espadas, la sota de bastos, el seis y el siete de espadas, la libertad no será otorgada al preso sino después de muchos obstáculos y dificultades.

Para los viajeros

Cuando se trate de interrogar a las cartas con motivo de personas que se hallan de viaje, se opera de la forma ya indicada, y se observa si entre las cartas que hay alineadas sobre la mesa aparece el as de bastos, el as de copas y la sota de oros; en el caso de que aparezcan estas cartas, anuncian noticias poco favorables. Si aparece el siete de oros, es vaticinio de buenas noticias. Si la sota de espadas se halla del lado izquierdo de la carta que representa al ausente, es de temer que se halle enfermo. Si el as de espadas aparece al revés, es una prueba de que el viajero se halla en algún peligro. Si debe alcanzar buen éxito en su empresa, la carta que representa al ausente debe aparecer al lado o próxima al nueve de copas y al as de oros. Por último, si el ocho de bastos se encuentra al lado de la del ausente, pronostica que este se halla a punto de regresar a su destino.

NOTA IMPORTANTE

La información que acabas de leer esta tomada del libro EL ARTE DE ECHAR LAS CARTAS y la publico a manera de información pero tengo que decir que el método que utilizo yo es completamente diferente es por esta causa que no puedo responder a ninguna pregunta o duda que tengáis sobre el tema publicado.

Profesora Grahasta

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