Los Arcanos Mayores I Parte

Cada Arcano Mayor del Tarot posee diversos atributos y diversos efectos. Hemos visto que los sistemas de interpretación son numerosos. Entre todos ellos, he elegido algunos grandes grupos que facilitan el descubrimiento del universo secreto de las cartas, un universo que se estratifica en cuatro niveles, a saber:

  • Primer nivel:el significado esotérico o alquímico generalmente admitido.
  • Segundo nivel: el sentido práctico de las figuras.
  • Tercer nivel: las correspondencias cabalísticas (fragancia, piedra, color, árbol, animal, región) que vibran al unísono con cada figura.
  • Cuarto nivel: el sentido adivinatorio de las cartas una vez echadas.

Cada personaje representado en el Tarot es, en sí mismo, un concentrado de símbolos alquímicos. En su dibujo, nada está librado al azar; cada color, cada accesorio tiene su importancia. Por lo tanto, será necesario describir sucintamente cada arcano antes de exponer en qué consisten sus grandes cualidades:


I El Mago

Se trata de un hombre joven, que nos mira de frente; es la generosidad que sabe comprender, la primavera, el punto de partida. Sus cabellos rubios son signo de benevolencia. Los colores de su ropa recuerdan la inteligencia, la vida espiritual y la acción creadora. Hasta la forma de "ocho" de su sombrero recuerda esa inteligencia. Los cuatro elementos aparecen sobre su mesa: el aire (el cuchillo), la tierra (las monedas), el agua (el cubilete) y el fuego (la vara mágica). El Mago disfruta de una excelente salud y siente muchos deseos de vivir. Necesita la acción y es valeroso. Este arcano puede representar las corrientes de pensamiento político o religioso. Tanta vitalidad a veces es mal empleada: genera escepticismo, dudas ante la acción correcta y lo lleva a buscar soluciones en otras personas u otros ámbitos, soluciones que en realidad estaban en él, ya que tiene frente a sí los elementos con los que puede hacer "magia" en su vida pero está mirando –atento a– algo lejano en lugar de llevar su atención frente a sí. Corresponde a la verbena, el ópalo, al amarillo fuerte, al ibis, la palmera, a los grandes puertos y a la noche. Anuncia a un hombre, una elección, un riesgo en el juego, una sutileza.

Invertido: médico, desgracia, trampa, malestar, respuestas que deben buscarse en otra parte. Simboliza a una persona de gran habilidad, capaz de manejar y manipular las circunstancias del mundo que lo rodean, si se "pone las pilas". Se trata, entonces, de una persona dotada de un gran don para la palabra, poder de convicción y elocuencia. En su sentido positivo puede ser un gran diplomático y orador; pero en sentido negativo puede simbolizar al típico charlatán. Por corresponderle el número 1, esta carta siempre simboliza el comienzo de un ciclo. En general es positiva, ya que brinda la posibilidad de empezar. Es el principio masculino, el fecundador, el activo. Por eso, si se están echando las cartas a una mujer, está indicando la acción en sí misma en la persona misma. Como se ve, esta carta puede simbolizar tanto una persona como una cualidad o un acontecimiento. Representa los valores solares. Al derecho es señal de buena suerte –el consultante tiene pese a todo recursos para solucionar sus problemas–. Invertida: indica carencia de voluntad, debilidad, falta de raciocinio, se verá envuelto en situaciones complicadas difíciles de resolver. Vibra en la frecuencia de Mercurio.

II La Sacerdotisa

es el principio femenino, por lo tanto tiene que ver con la fecundidad, con todo aquello que crece en el misterio y el secreto, como el bebé dentro del claustro materno. En ese sentido, también simboliza todo lo que evoluciona lenta pero seguramente. Está simbolizando la sabiduría, la imaginación y la adivinación. Los valores lunares, a diferencia del Mago que representa los solares. El Mago estaba de pie, era activo. La Papisa, sentada, es pasiva. El velo que le cubre representa los secretos de la naturaleza, que no deben ser develados a cualquiera. Define todo lo oculto. Su carácter de fecundidad abarca tanto lo físico como lo psíquico (riqueza de ideas, imaginación, intuición). Por ser el principio femenino, en la tirada para la mujer, la representa a ella misma. En un contexto laboral, empresarial o institucional, representa a la entidad, la empresa, la institución, la Iglesia en un sentido lato, la familia como marco.

Invertida: apunta a señalar que no sabe bien lo que desea, confusión mental, actitudes irreflexivas, malas relaciones con las entidades. Si el consultante es hombre significa que la mujer sobre la que pregunta no le corresponde.
El azul que le envuelve representa la espiritualidad. Su tiara muestra los tres niveles de su reino: acción, vitalidad, psiquismo. El blanco que rodea su rostro es el de la pureza. Es la guardiana del santuario, por lo que su papel será protector. Por consiguiente, es también la esposa o la madre. La naturaleza le será favorable y predispondrá a la clarividencia. También puede significar un grado tal de madurez que lleve a la soledad interior. Sus correspondencias: alcanfor, cristal, azul turquesa, perro, almendro y huertos.

III La Emperatriz

es la "femme fatal" del Tarot. La tercera en discordia. Es una carta de multiplicación y movimiento, como si fuera el fruto de la unión entre los dos arcanos anteriores. Digamos que pone de manifiesto aquello que en la Sacerdotisa (Papisa) se encontraba oculto. Ayuda a progresar y a hacer germinar las ideas. Muy favorable a nivel intelectual. Tiene que ver con los estudios y con todo aquello que supone comunicación y pequeños viajes. Representa a personas jóvenes, hermanos y hermanas. Es una carta que ayuda a replantear cosas, elaboración de proyectos y pone las cosas en claro. Son valores venusinos, y puede referirse a una mujer muy decidida. Sabe combinar la sabiduría de la edad y la fuerza juvenil, lo que en ocasiones habla de rencor y deseos de venganza de otros hacia nosotros. Su vestido rojo significa la energía y su corona indica la inteligencia. Con el águila, pájaro de la iniciación, aporta lucidez y frialdad; a veces, hasta la falta de emociones. Se aferra defensivamente al escudo; por eso está siempre alerta y es difícil de combatir. Corresponde al viernes, al jengibre, a la turquesa, al azul celeste, al cisne, al mirlo y a los lugares de estudio. Puede anunciar éxito y autoridad.

Invertida: penas, obstrucciones y heridas graves –físicas o emocionales– en batalla –física o sentimental–.

IV El Emperador

tiene exclusivo dominio sobre lo material. Simboliza el poder humano, la persona que gobierna y decide. Capacidad de llevar a cabo los planes que derivan del control personal. Para un hombre representa grandes posibilidades de realización en el plano material y de los negocios; ascenso a un puesto jerárquico, honores profesionales, aumento de autoridad. Para la mujer puede tratarse del encuentro con un hombre importante o del ascenso del hombre por el cual pregunta. Es la persona que encarna la autoridad: el jefe, el padre. Significa negocios florecientes y buenas operaciones financieras. Está de costado, en una posición indolente y si bien esgrime el cetro –símbolo de autoridad– el escudo está abandonado a un costado. Esta indolencia nos dice que en sus manos está la capacidad de ayudarnos, pero como no nos está prestando demasiada atención, deberá solicitársele esa ayuda.

Invertida puede significar fracasos materiales, pérdida de autoridad. Es un hombre maduro, cuyo extraño tocado lo protege de las influencias. La armonía del rojo y el azul es un signo de equilibrio entre la acción y el pensamiento. La soga de su manto representa la fuerza que une a los contrarios y mantiene el equilibrio. Sus piernas cruzadas lo defienden contra los pensamientos negativos: es un antiguo gesto mágico de protección. El Emperador continúa la obra de la Papisa y la Emperatriz: prepara el porvenir. Para este arcano, el trabajo significa alegría. Sus correspondencias son: abril, la bergamota, el rubí, el rojo, la lechuza, el cedro. Anuncia la virilidad, la independencia, la acción o una decisión que deberá tomarse. Invertido: abuso de poder, incapacidad de gobernarse a sí mismo, error o demora en un éxito futuro.

V El Sacerdote

es un anciano coronado con una tiara. Es el encargado de transmitir una verdad interior, que debe ser dada a conocer al mundo. Por ser el mediador entre el cielo y la tierra, su autoridad es moral. Por lo tanto, representa a todos los consejeros sean sacerdotes o no y a los profesionales, tanto médicos como abogados, jueces, parapsicólogos, etc. Por extensión, a los buenos amigos en general.
Representa a los altos estudios, de nivel universitario o de trascendencia e importancia en la vida del consultante. Es una carta de "legalidad", pone orden en todo lo que se halla confuso o fuera de lo que "deba" ser. En este sentido, indica también legalización de situaciones afectivas. Por lo tanto, también casamiento.
Implica una gran potencia espiritual que desciende sobre el consultante para protegerlo y guiarlo. Al derecho, en ocasiones también al padre o personas de más de 50 años.

Invertida: malos consejos o mala praxis profesional.
También representa al poder espiritual que dirige lo temporal y actúa sobre él. Su acción, a causa del color rojo de su manto, se manifiesta en el pensamiento y la acción tras la reflexión. Su guante amarillo señala una inteligencia teñida por la iniciación. Mira hacia la izquierda, o sea, hacia el psiquismo. Colocado entre dos columnas (las de entrada al templo de Salomón que instaló el rey fenicio Hiram antes de ser sacrificado, las mismas que los masones lucen en sus templos, las que representan los senderos laterales del Árbol de la Vida cabalístico, “Joachim” y “Bohaz”), mantiene el equilibrio por su sola presencia. La mano amarilla que está a la altura de su sexo le confiere, a la vez, fecundidad y debilidad. El Papa representa la no violencia, la preservación de la energía mental y de los instintos naturales. Es un guía y, a veces, una autoridad pesada. Este arcano es el de los grandes médicos que saben atenuar o eliminar el mal. El Papa corresponde al mes de mayo, al tabaco, a la rosa, al topacio amarillo, al rojo anaranjado, al toro, al muérdago, al roble y a los campos cultivados. Anuncia la necesidad de equilibrio, un consejo que habrá que dar o aceptar, un fallo judicial, una curación o una vocación tardía. Invertido: atraso en la realización de un proyecto, peso del conformismo social, fragilidad.
Los cinco primeros arcanos del tarot de Marsella representan las fuerzas invisibles pero omnipresentes que nos guían. Estos arcanos constituyen las cinco puntas de una estrella, y hay que considerarlos en sus relaciones mutuas. Se influyen unos a otros y se refuerzan.
Estos arcanos son los de la energía cósmica: energía primaria para el Mago, armonía natural para la Papisa, fuerza mental para la Emperatriz, relación de los cuatro elementos con el Hombre para el Emperador. Son los cuatro lemas del sabio: querer, saber, osar, callar. El quinto arcano, el Papa, concentra y difunde el lema de los cuatro primeros.

VI Los Enamorados

nos hacen salir del mundo de los arquetipos e ingresar en el de la conciencia. Representa a una figura masculina flanqueada por una pareja; el hombre representa el amor profano, mientras la imagen de Cupido planea sobre la figura masculina central. Cada uno influye hacia un lado distinto, y aquél no sabe por quién optar. Está indicando la eterna dualidad del ser humano, que siempre se halla frente a la disyuntiva entre el bien y el mal. Es una carta de indefinición, de inseguridad. La persona se encuentra en una encrucijada y no sabe cuál es la decisión acertada. Este concepto no sólo tiene que ver con la faz afectiva, sino que concierne a toda decisión: laboral, carrera a seguir, pareja que elegir, etc. Siempre indica una indefinición y la necesidad imperiosa de una elección. Las restantes cartas indicarán el camino a seguir. También puede significar afectos falsos, de dos caras y hasta infidelidades.
Por su carácter de dualidad, en la parte económica puede indicar doble fuente de ingresos. Con respecto a la salud, indica una cierta debilidad orgánica y tensión emocional.

Invertida, no tiene elección. Este personaje solar (cabellos rubios) es nuestra intuición y es, también, el amor. Nos da la posibilidad de la elección (los dos personajes que lo flanquean) pero es una elección igualmente acertada en ambos casos. Como está descalzo, recibe las corrientes de la tierra y simboliza la salud, adquirida o mejorada. La flecha de Cupido lanzada hacia el suelo (la materia) representa la rapidez y la seguridad en su elección. El Enamorado lleva, pues, hacia los encuentros afectivos, el calor humano o la salud. Corresponde a junio, la lavanda, la turmalina, al color malva pálido, la urraca, los árboles injertados y a la dirección noreste. Anunciaría también una unión, una boda, una asociación, cuidados. Si esta figura aparece invertida, también significa dispersión de fuerzas, salud delicada, caprichos, falta de madurez, celos.

V El Carro

es un hombre joven, un conductor llevado hacia la acción conciente. Representa al triunfador sobre su carro, el carro del triunfo, que llega gloriosamente a su meta. Se desprende de esta carta un sentido de armonía y de victoria. Es una de las cartas más potentes y favorables del Tarot. Implica un magnetismo sobre los otros, un poder carismático sobre las personas, por eso beneficia a todos aquellos cuya actividad requiere la aprobación y conquista del público en general, como los artistas y los políticos. En el plano sentimental, cuando hay un casamiento en proyecto, lo activa. Son buenas noticias, victoria, un trabajo que se acerca, un encuentro.

Invertido, que no hay cambios. Si se acompaña de la Muerte o una de las cartas "pesadas", malas noticias. En todo caso, no hay noticias agradables.
Los círculos de su cetro simbolizan la energía. Sus pies y piernas están ocultos: está mejor armado con la inteligencia que con la acción sobre la materia (¿para qué va a hacer el esfuerzo físico de caminar si tiene la capacidad intelectual de manejar un carro tirado por caballos?). Las columnas lo equilibran. Sabe adónde va (hacia el consultante) y controla a sus dos caballos, de color diferente. Las lunas sobre sus hombros representan su conocimiento del pasado y la experiencia que le otorga la memoria. Las ruedas de su carro simbolizan los cambios rápidos o las transformaciones. La “S” y la “N” anuncian el azufre y el mercurio, componentes básicos de la Gran Obra alquímica. Por lo tanto, el Carro es el arcano de la lucha y el triunfo, a condición de que el conciente y el inconciente (los dos caballos) estén bien equilibrados. Es el arcano de la memoria y la tradición; puede indicar a un historiador. Representa las amistades fecundas. Sus correspondencias son: julio, los signos de Cáncer y Sagitario, el benjuí, el ámbar, el amarillo ambarino, la tortuga, la rosa, el tamarindo, las ciudades situadas junto al mar. Anuncia la finalización de una acción ya emprendida, el éxito, los viajes, los cambios de y en el trabajo, y si está rodeado de arcanos fuertes e invertidos, la guerra o graves problemas sociales. Sin embargo, aunque aparezca en posición invertida, este arcano sigue siendo positivo, ya que siempre conlleva la esperanza de vencer los obstáculos: las cartas que lo rodeen proporcionarán una idea de la vía que hay que seguir para superar esas dificultades.