Significados Tarot Osho Zen IV parte

El Tarot Zen de Osho no es válido para gente con inquietudes relacionadas con el esoterismo oscuro, es más bien un medio de comunicación interior con el que establecemos un contacto directo con nuestro corazón, los sentimientos es lo que principalmente refleja este Tarot y todo envuelve a las sensaciones del consultante.
Puede ser difícil de entender por la mística occidental, aunque una vez comprendida su base sentimental puede ser el complemento perfecto para resolver inquietudes que puedan presentarsele al consultante.
El Osho Zen Tarot es un hermoso y sereno, no como las tradicionales cartas del tarot. Este Tarot está hablando a tu yo interno, hacia el lado más sensible y apasionado.

16. Relámpago: Este arcano se denomina también el Rayo. A veces uno parece tan aparentemente tranquilo y feliz, y de repente, es como si cayera un rayo conmoviéndolo todo hasta las entrañas. A veces uno está tan dormido que es necesario darle un buen golpe para que despierte. Esto lo saben muy bien los maestros Zen; y este Tarot toma como modelo tal enseñanza así que no debe extrañarnos la aparente dureza, que sólo está ahí para que uno por fin despierte.
En esta carta podemos ver un cuerpo sentado meditando, puede ser hombre o mujer, dentro de su ser se muestra una torre ardiendo, hay llamas de fuego en su interior, en la zona sexual, en la parte del corazón y garganta, por la parte de hombros y cabeza salen rayos de fuego y luz, representando la energía viva  en el fuego del amor, dos cuerpo desnudos se dejan caer de la torre, representando la relajación después de una terminación de pasión y placer, estarán cayendo mientras dure el recuerdo, no tocaran fondo ya que todo se encuentra suspendido en la meditación.
Esto da lugar a sentir todo bastante removido, ahora mismo con seguridad estás siendo desafiado, por este terremoto interior es necesario surgir de las ruinas con nuevas experiencias, pues tras el fuego, la tierra vuelve a reponerse. La Carta nos habla de salir de nuestra cerrazón; nos avisa de que si uno no está dispuesto a hacerlo, el Cielo puede asumir la tarea de ayudarle provocando una convulsión. En definitiva sería: ¿colaboras en solucionar la situación o provocamos una tormenta para que te des cuenta?

17. Silencio: Cuando se habla de Silencio en el Budismo vemos que es el significado supremo que los maestros más experimentados lograron, personas como Gautama Buda, grandes maestros como Chuang Tzu y como Bodhidharma. Para ellos y para tantos el sabor del silencio es el mismo.
Cuando vemos nuestro entorno todo puede cambiar, pero lo único que no cambia es el silencio. Esta gran fuerza es la fuerza que nunca muere, es el estado que deja a flote tu verdadero ser. El silencio es la gran fuerza motora que permite el trabajo de los sonidos, es el principal peso que logra mantener el equilibrio de nuestra existencia. El silencio tiene una clara connotación de receptividad, un momento que se asemeja a una noche llena de estrellas, y como se puede apreciar en la carta una gran luna llena que se refleja en un lago mágico y sereno. Vemos que el cielo se encuentra en un momento de profunda meditación, vemos un hermoso rostro en el cielo que demuestra a la diosa de esta noche para traer profundidad y paz en los individuos mediante el poder de la comprensión.
El silencio, una receptividad como un espejo, de una noche llena de estrellas con una luna llena se refleja bajo el místico lago. El rostro en el cielo está en profunda meditación, es la diosa de la noche que trae profundidad, paz y comprensión. Ahora es un momento muy precioso. Será fácil para ti descansar, ahondar en las profundidades de tu propio silencio para unirte al silencio universal. No hay nada más que hacer, no hay lugar donde ir, es tu silencio interior el que te permite conseguir cualquier cosa que te propongas. Algunas personas se sentirán incómodas, acostumbradas como están, a todos los ruidos y actividades del planeta. No importa, busca a aquellos que tienen resonancia con tu silencio- o disfruta tu soledad. Ahora es el momento de entrar a tu casa interior. La comprensión y la claridad que te llegan en estos momentos se manifestarán más adelante, en una fase más receptiva de tu vida.

18. Vidas pasadas: En nuestro mundo muchas ocasiones suelen encontrarse a niños que son plenamente conscientes de su vida pasada, pero es my importante la tarea de meditación para que logre adquirir estos conocimientos. Esto sucede cuando estas personas alcanzan un alto nivel energético que logra imponerse tras la fuerte oscuridad que trae la propia naturaleza de la muerte. En nuestras vidas generalmente uno simplemente se pierde en un olvido y se encuentra en un nuevo útero en un nuevo cuerpo.
Es esta oscuridad es esta inconsciencia que forma la discontinuidad presente en nuestra forma de ser a lo largo de nuestras vidas pasadas. El Oriente ha estado trabajando duro para penetrar éstas barreras. Y diez mil años de trabajo no han sido en vano. Todos pueden penetrar en las vidas pasadas, o en muchas vidas pasadas. Pero para eso tienen que ir más profundo en su meditación, por dos razones: a no ser que vayas más profundo, no puedes encontrar la puerta a otra vida; en segundo lugar, tienes que estar en profunda meditación porque si encuentras la puerta a otra vida, una avalancha de eventos vendrán a tu mente. Y es ya lo suficientemente duro lidiar con una sola vida.
Cuando observamos a la carta del Tarot de Osho vemos a unas manos que simbolizan los genitales femeninos, es la apertura o iniciación que proporciona la gran madre cósmica. Dentro de ellas se ve una gran cantidad de imágenes, figuras que representan los rostros de otros tiempos. Esta carta nos lleva a observar los puntos fundamentales que marcan los patrones kármicos para lograr encontrar un equilibro hacia nuestra forma inestable de estar. Cuando salga esta carta en tu Tirada de Tarot Zen, es momento para que entrenes tu meditación para lograr controlar las emociones y los impulsos que traen inestabilidad a tu vida.
Las dos lagartijas que se ven en ambos costados representan el conocimiento, son los dos grandes guardianes del inconsciente, el saber y el no saber, en base a esta simpleza de nuestra naturaleza es que vamos adquiriendo los conocimientos. Hay que entender que un simple vistazo en nuestras vidas pasadas es un regalo, un obsequio de nuestra madre naturaleza que nos lleva a captar nuestra voluntad más profunda, es un gran llamado a despertar de la ceguera general de nuestra realidad.

19. Inocencia: El Zen dice que si apartas a un lado el conocimiento – y junto con el conocimiento todo está incluido; tu nombre, tu identidad, todo, porque esto te ha sido dado por otros – si tú apartas todo lo que te ha sido dado por otros, tendrás una cualidad de tu ser totalmente diferente: la inocencia. Esto será como un sacrificio de la persona, la personalidad, y tendrá lugar una resurrección de tu inocencia. Te convertirás en un niño de nuevo, renacido.
El hombre viejo en esta carta irradia un deleite inocente al mundo. Hay un sentido de gracia rodeándolo, como si estuviera en casa consigo mismo y con lo que la vida ha traído. Parece tener una comunicación juguetona con la esquila en su dedo, como si ambos fueran los mejores amigos. Las flores rosas cayendo a su alrededor representan un tiempo de dejar ir, relajación y dulzura. Son una respuesta a su presencia, un reflejo de sus propias cualidades.
La inocencia que viene con una profunda experiencia de vida es cándida, pero no infantil. La inocencia de los niños es hermosa, pero ignorante. Será reemplazada por desconfianza y duda cuando el niño crece y aprende que el mundo puede ser un peligroso y amenazador lugar. Pero la inocencia de una vida vivida de manera completa tiene una cualidad de sabiduría y de aceptación de la siempre-cambiante sorpresa de la existencia. En esta carta aparece un anciano como símbolo de la inocencia, en él se observa una sensación espiritual de gracia de su persona hacia su alrededor, también  irradia un ambiente especial de gozo  y naturalidad hacia el mundo, se ve manteniendo una comunicación con la mantis religiosa la que descansa en su mano derecha, como si los dos conversaran para entender mejor la vida y el porqué de algunas cosas en especies tan distintas, pues la inocencia busca el saber y el entender.
Al fondo se observa caer flores rosadas y lilas como si de una cascada se tratara, símbolo de la naturaleza viva. Este anciano tiene en si la inocencia de una existencia vivida con muchas cualidades y sabiduría sobre las maravillas que ha vivido durante su vida, no tiene miedo a nada sabe y comprende la existencia la que puede ser cambiada. Solo con observar a este ser se siente una relajación y dulzura que desprende en su presencia, esto es un reflejo de sus propias cualidades nacidas de hermosas experiencias, en las que con el tiempo se vuelve a ser niño otra vez.

20. Más allá de la ilusión: Esta carta nos habla de la conciencia, dentro de nosotros tenemos la solución y respuesta de todos nuestros problemas pero no buscamos el silencio que nos permita escuchar nuestro interior. En la imagen de esta carta del Tarot de Osho se puede ver una mariposa, esta mariposa representa lo externo que se encuentra en un constante movimiento, aquello que realmente representa la ilusión, la ilusión y el espejismo de la parte física.
Detrás de esta mariposa se encuentra el rostro de la conciencia, un rostro que pone sus ojos sobre el interior de sí mismo. Se ve en este rostro que el sector entre los ojos se abre y deja a flote el desarrollo espiritual adquirido, es una clara representación de los frutos adquiridos a través de la meditación. Esta carta en el Tarot Zen nos recuerda que si estamos en busca de lo real no miremos hacia afuera, sino que miremos hacia dentro, cuando mantenemos una búsqueda externa sólo encontramos atrapados en juicios que dispondrán conceptos que se encontrarán atrapados en ilusiones, abandona esta mente que opina sobre estas superficialidades y mira dentro de ti que allí aguardan todas las respuestas que estas buscando.
A veces nos está de más poner en tela de juicio determinadas cosas, y mirarlas una segunda vez con más detenimiento para ir despejando dudas.En la e xplicación que Osho da a esta carta, señala esta idea aplicada a los diseños. Se nos muestra una mariposa como reflejo de una aparente realidad externa; pero sería conveniente percatarse de que la mariposa está en constante movimiento, entonces, ¿cuál es exactamente su realidad? Para descubrirla está ese observador interno que se repliega y observa; y entonces es cuando puede constatar algo más la verdadera realidad; no antes.

21. La Terminación: Esta es una carta del Tarot de Osho que marca un claro concepto en el gran camino del Zen, nunca decir la palabra hasta encontrar la realización. Es muy claro que antes de hablar hay que actuar, de nada sirven las palabras si como tal el viento se las lleva, no hay mejor afirmación que la acción concreta, por lo que siempre utiliza la palabra una vez que hayas concretado sus significados. El no decir todo da una puerta de esperanza para el que lo escuche tenga la oportunidad real de disfrutar del significado de lo ya terminado.
Es por ello que todas las respuestas dentro del Budismo son incompletas, los maestros solo indican una dirección, en el momento que transites y que llegues a los finales de los caminos es cuando solo podrás encontrar lo que va a permanecer. Es por ello que si uno solo intenta comprender el Zen a nivel intelectual es muy probable que fracase, en la vida esta el teórico y el práctico y esa es la verdadera realidad. A veces uno suele pensar que la propia naturaleza del Buda se encuentra muy lejos, y la realidad no es así, la famosa naturaleza del Buda es tu propia conciencia y es solo ella que puede observar esas cosas, esos pequeños puntos que van dando forma a todo el mundo que ves.
Cuando observamos a la imagen presente en la carta de Terminación vemos que una última pieza en el rompecabezas que encuentra su lugar, vemos que se encuentra visible la posición del tercer ojo lo que representa claramente la gran percepción que se encuentra en nuestro interior. Hay momentos en la vida que uno puede sentir un punto de plenitud, sentirse que se encuentra lleno donde la realización toma parte de nosotros. En estos momentos podemos encontrar un significado al todo, claramente la totalidad toma parte de nuestra conciencia y las grandes conclusiones son formadas para nuestro gran almacén de conocimientos.
Al igual que en la formación de un puzle uno en la vida va tomando pequeñas piezas que va guardando y uniendo para ir formando una personalidad imputable, una vez que terminamos uno naturalmente salimos a la búsqueda de otro, uno en estos casos puede sentirse desesperado y no querer que la situación se termine, pero al final siempre terminamos aceptando que la vida está llena de finales y nuevos comienzos para de esta manera seguir por un camino insaciable de autoabastecimiento de aprendizajes.